|
Salta, Tres Cerritos, 23 de agosto de
2003
Santuario de la Inmaculada Madre
del Divino Corazón Eucarístico de
Jesús.
Soy Enrique Pieres y mi
testimonio es el siguiente:
Volvía caminando a mi casa en el barrio de Boedo Capital Federal cuando en el portal de una casa
una mendiga sentada me pide una moneda, se la doy, cosa que no es común en
mí, pero esa mujer me lo había pedido de una forma muy especial.
Seguramente estaba yo con cara de tristeza pues la mujer me dijo: "
Señor está usted muy triste ¿qué le pasa?" Yo le contesté que en
el último tiempo todo se me volvía en contra, que mi vida se había vuelto
vacía y oscura, que mi matrimonio había fracasado y tenía un hijo autista
al que quiero mucho pero muchas veces siento que no se cómo ayudarlo. La
señora me miró y me dijo: "No sufra y llévelo a la Virgen de la
montaña, Ella lo va a ayudar".
Me fui a mi casa pensando en esto y la llamé por
teléfono a Mary Ann, mi
esposa, para contarle y preguntarle si ella sabía algo de una Virgen de la
montaña que podía ayudar a mi hijo. Me contestó que no sabía pero que
preguntaría, al rato me llamó y me dijo que en el colegio donde trabaja una
chica le comentó que en Salta una Virgen en la montaña estaba haciendo milagros.
Mientras hablaba con ella tenía sobre mi escritorio una estampa de otra
Virgen que me habían dado unos días antes, era la única que tenía pues no
tengo estampas pues he vivido muchos años lejos de Dios. Cuando hablaba por
teléfono la estampita se cayó sobre la foto de mis hijos en el escritorio,
se cayó sola y no había corriente de aire ni nada.
Durante 48 años no había escuchado de la Virgen de
Salta nunca y en el último tiempo es permanente, como si me estuviera
llamando a mí, a mi esposa y a mi hijo.
El chico siempre da trabajo para que progrese pero en
el último tiempo es como que él va más rápido que su terapia.
Creo que a el ya lo está ayudando aunque el no lo pueda
entender.
A nosotros sus padres que si podemos entenderlo espero
nos muestre el camino para ayudar a nuestro hijo y poder comprenderlo y
poder darle un hogar como el merece.
Le pido a la Virgen que ayude nuestros corazones para
que esto sea posible.
La Virgen a la cual se refería la niña de la escuela
donde trabaja Mary Ann
era la "Inmaculada Madre del Divino corazón Eucarístico de Jesús"
y esta niña le dio la estampita que llevo en mi poder de donde este último
tiempo he rezado permanentemente la oración de Consagración al Sacratísimo
Corazón Eucarístico de Jesús.
Enrique Pieres
DNI:11.450.855
|