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Mi nombre es Omar Horacio
Lannutti, soy Diabético Insulino Dependiente hace 22 años, vivo en la
Ciudad de Luján, Pcia de Bs.As. y me entere de lo que sucedía en el cerro
por medio de un amigo. Quiero contarles lo que me sucedió el 30/08/2003
cuando visite a la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de
Jesús.
Ese día tan lleno de gracia y de
misericordia, viví el mejor día de mi vida. Llegue al cerro casi a las tres
de la tarde, justo cuando se empezaba el Santo Rosario. Una vez concluido
el mismo, sentí la necesidad de estar mas cerca de Maria Livia, ubicándome
detrás del coro. Desde ahí comencé a sentir una energía tan particular, que
me emocionaba y me hacia sentir que cada persona que pasaba a la oración de
Intercesión era sanada. De esa manera me sentí durante todo el día,
sintiendo que estaba en el cielo. Alrededor de las 19:00 hs. empecé a hacer
la cola para pasar yo a la oración de intercesión. Mientras esperaba sentí
la necesidad de rezar el Santo Rosario, sucediéndome algo que me costo
entender, a partir de la cuarta decena, se me olvido en partes el Ave
Maria.
Esto me hizo sentir muy mal,
teniendo en cuenta todo lo que iba a recibir de la Inmaculada Madre y de su
Hijo Jesús.
Yo me había preparado para la
intercesión de la siguiente manera, pensé en tomar de los brazos a Maria
Livia, tenerla para mi un rato largo y mirarla a los ojos. Cuando ella
llego a mi, la tome en mis brazos y cuando quise mirarla a los ojos, no vi
su rostro, pasaba a través de ella. En ese momento mi cuerpo empezó a
sacudirse, no podía controlarlo, gozaba de una paz que jamás había sentido,
un silencio profundo, todo yo se estremecía cayendo al suelo, donde un
enorme olor a rosas me envolvía, después de haber sentido una caricia
sobrenatural en mi frente. El llanto se apodero de mi y me sentía culpable
de haber estado tanto tiempo lejos de la Virgen y de su hijo Jesús.
Al día siguiente el 31/08/2003 tuve
la oportunidad, de hablar con Maria Livia, a quien le cuento todo lo que me
había sucedido en el cerro, diciéndome ella lo siguiente, como no te vas a
sentir así, si yo cuando te toque no vi tu rostro, vi el rostro de Jesús
que te abrazaba y el manto de la Virgen que te envolvía. Mi vida cambio totalmente;
producto de mi enfermedad sufría de Retinopatía, mis ojos hasta antes de ir
al cerro estuvieron siete meses en tratamiento con rayos laser, mi consulta
al oculista era mensual, y después del 30/08/2003 yo no había ido a hacerme
los rayos. El día 30/10/2003 fui a ver a la Dra. quien me reto por el
tiempo que no había ido; esta se pone a revisarme los ojos y muy
sorprendida me preguntó que me había pasado varias veces, yo le dije porque
me hacia esa pregunta, y ella respondió lo siguiente; te pregunto esto
porque no tenes un solo derrame, tenes las retinas totalmente sanas. Me
siento el hombre mas afortunado, solo tengo palabras de agradecimiento a la
Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, y mi deseo de que
todos reciban lo mismo.
A diario me suceden cosas en las
cuales la Virgen y su hijo Jesús están presentes, para los cuales sirvo en
lo que me pidan. Gloria al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. Amén.
Omar
Horacio Lannutti
DNI 16.833.567
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