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Testimonio leído por micrófono en el Cerro luego
del rezo del Santo Rosario, por la Sra. Blanca Dolores Prado de la
provincia de Tucumán
Banda del Río Salí,
Tucumán, 12 de junio de 2004
Vengo a agradecer el favor milagroso de la
Santísima Virgen Inmaculada Madre Del Divino Corazón Eucarístico de Jesús.
Me llamo Blanca Dolores Prado, el 22 de
diciembre de 2003 me hice una mamografía de rutina y se detecta un tumor no
palpable e indoloro, luego de varios estudios me comunican que debían
extirparme la mama izquierda y la axila, conservo los estudios que así lo
indican.
Estando
el 12 de enero de 2004 en la habitación del Sanatorio, pedí con fervor y
esperanza a la Santísima Virgen, de la que sólo tenía una estampa, que obrara en mi cuerpo, luego en el
quirófano mi médico me repite lo que debía hacer, le tomé la mano a mi Dr.
y le dije “...la Virgen Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de
Jesús no me va a abandonar, Ella va a guiar estas manos y no me va a extirpar la mama...”; muy
sorprendido el médico me contestó: “Tranquila que Dios está aquí entre
nosotros”.
Yo
sólo había escuchado sobre los milagros de Nuestra Madre pero Ella no iba a
abandonarme.
Cuando
salí del cuadro de anestesia gracias a mi Dios y a la Santísima Madre
Inmaculada del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, gracias Madre por
dejarme totalmente sanada y poder
hoy llegar hasta este lugar.
Blanca Dolores Prado
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