| Testimonio leído por micrófono el
sábado 4 de septiembre de 2004 en el cerro, luego de finalizar
el rezo del Santo Rosario. La Sra.
Silvina Giordano de Fagandini, de la provincia de Mendoza,
lo lee con la presencia de su madre Elida de Giordano, parada
a su lado, mientras comparte su testimonio con todos los presentes.
San Rafael, Mendoza,
septiembre de 2004
Hoy sábado 4 de septiembre de 2004, venimos a
dar testimonio de lo que yo llamo ‘un Milagro de Nuestra Inmaculada Madre
del Divino corazón Eucarístico de Jesús’, para mi madre.
El 17 de mayo de este año, luego de varios meses
de estudios clínicos, a mi madre Elida Ripamonti de Giordano, le
diagnosticaron un tumor en la cabeza del páncreas, con afección en
intestino. El estudio fue analizado en la ciudad de San Rafael por varios
profesionales, y fuimos derivados al más relevante oncólogo de la
provincia. La operación se programó para el 1º de junio en la ciudad de
Mendoza. Lógicamente el pronóstico era para todos desgarrador, debido al
lugar donde se encontraba la enfermedad.
El domingo 23 de mayo, vimos el programa Todos
Santos, nada conocíamos sobre la Inmaculada Madre del Divino Corazón
Eucarístico de Jesús, solamente los comentarios de falsees publicitarios
del respectivo programa. En el comienzo del programa, estando con mi madre,
sentí un impulso y mi pensamiento en ese momento fue: ‘Virgen, si hacés
milagros, hacelo con mi madre’. Gracias a personas de la ciudad de Salta,
quienes me orientaron como llegar a la sra. María Livia, pudimos hacer un
pedido de oración especial por la salud de mamá. Los días siguientes nos
avocamos al rezo diario del Santo Rosario y a la invocación de la
Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús.
El 1º de junio, luego de una hora de
operación; de quirófano nos pidieron
los estudios, a las dos horas salió el cirujano a pesar que tenía previsto
de 8 a 10 horas de quirófano, ante la angustia de toda la familia, nos dio
la noticia que no había encontrado ningún tumor. Solamente en ese momento
pudimos resumir tanto dolor, angustia y desesperación familiar vivida, en
una inmensa alegría llamada ‘MILAGRO’. El milagro de nuestra Inmaculada
Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, para mi madre.
Dejo constancia y disposición de que constamos
de estudios diagnósticos que avalan esto, y la opinión de profesionales
amigos y la de mi esposo que es médico.
Silvina Giordano de Fagandini
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