Testimonio de Ángel Leonardo Ledesma 

 

Testimonio leído en el cerro luego del rezo del Santo Rosario el sábado 4 de septiembre de 2004. Dicho testimonio fue leído por un servidor con la presencia del Sr. Ángel Leonardo Ledesma y su Sra., quienes estaban muy emocionados para poder leerlo.

 

San Miguel de Tucumán, 4 de septiembre 2004

 

Yo, Ángel Leonardo Ledesma, vengo a darte millones de gracias Madre del Divino corazón Eucarístico de Jesús por haber sido mi medianera, intercesora, en otras palabras, por haber obrado en mi vida.

 

Comencé con mi problema el año pasado, empecé con convulsiones y eso me impedía mantenerme consciente. Perdí en varias ocasiones el conocimiento. En septiembre de 2003 me hice los estudios, resonancias, tomografías para poder saber la causa de las convulsiones. Finalmente me dan los resultados, salió que tenía como un principio de cáncer en el cerebro, un tumor el cual era bastante delicado, desde ese momento creo que todo cambió en mi vida y la de mi familia.

 

Ya no podía trabajar, ahí empezaba mi gran parte empezar a luchar para salir adelante. Las convulsiones siguieron por un largo tiempo, sólo tenía por parte de los médicos algunas opciones, primero me querían operar, pero después hicieron otros estudios en los cuales era imposible tocar el tumor ya que se encontraba en una parte muy delicada del cerebro, y si lo hacían no me garantizaban la cirugía o de lo contrario podía quedar estático, es decir muerto en vida. Esa fue una de las opciones, después surgió la otra solución hacer un tratamiento y mantenerme así.

 

Realmente no sabía qué hacer ya que todo fue de repente, pero no  tardamos y empezamos por el arma más eficaz. Ante todo ‘La Oración’, desde ese día no paramos, hicimos cadenas de oraciones, Rosarios y lo fundamental, mi entrega total al Señor y a Vos Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, Madre mía ya todo estaba en Sus manos.

 

La primera vez no pude viajar al Santuario de Salta, entonces viajó mi hermana trayendo una foto mía, ella pudo transmitir lo maravilloso que es estar aquí, esa paz que te inunda, entonces ahí yo con más entusiasmo tratando de no bajar los brazos y armándome de mucha fe, de apoco las cosas fueron acomodándose, como ya dije anteriormente, no podía trabajar y a pesar de todo tenía que hacer cosas para no pensar tanto, empezaron algunos cambios, es decir, por el tumor y debido a las drogas que debía tomar empecé a perder el cabello. Aún así mis esperanzas seguían firmes.

 

Gracias a las bendiciones de María, la Inmaculada Madre del Divino Corazón Eucarístico de Jesús, todo mejoró, ya pasaron las convulsiones, yo seguía con los medicamentos, pude viajar a Salta y sentir tanto esa paz y hablar con María Livia para que me ayude a salir adelante.

 

Ya en este mes del año 2004 se cumple 1 año de mi enfermedad pero como dije todo cambió. Hoy ya estoy trabajando, mis convulsiones ya no existen, mi cabello creció y ya no se cae, pero lo más importante es que el tumor prácticamente está desapareciendo, la forma del mismo es como la de una bolilla, antes lo tenía como una naranja, por eso estoy aquí para agradecer porque no me alcanzarán las palabras ni las cartas para decirle a María Santísima Gracias por  no desampararme nunca. Gracias por haber permitido que mi fuerza de voluntad y mi fe no decayeran. Finalizo diciéndoles que no duden en recurrir al arma más poderosa: “La Oración”

 

Ángel Leonardo Ledesma